Cosas que pasan

Estar lejos de mi familia siempre ha sido difícil, pero hoy pesa más que nunca… ahora que sé que alguien importante para mí está mal de salud. 

Sé que esas cosas pasan, que forman parte de la vida, pero eso no hace que duela menos. Duele estar lejos, no poder hacer nada, solo esperar… y vivir con esa incertidumbre que pesa más que cualquier otra cosa. 

A veces parece algo simple, pero es mucho más complicado de lo que se ve. Es una sensación difícil de explicar, porque ni uno mismo logra entender por qué pasan estas cosas.

 Y lo peor es que llegan cuando menos te lo esperas… justo cuando sientes que todo va bien, cuando estás en uno de los mejores momentos de tu vida, y de repente, todo cambia de golpe. 

Te golpea en lo más profundo de tu ser y sientes que ya ni puedes más que tu mundo se está acabando y te estas rompiendo por dentro en pedazos que todo se nubla y que tus fuerzas se están terminando. 

Y, aun así, en medio de todo ese dolor, he entendido algo… la distancia no rompe los lazos que de verdad importan. Aunque no pueda estar físicamente, mi corazón sigue estando ahí, con mi familia, con esa persona que hoy me necesita. 

He aprendido que hay momentos en los que no podemos hacer más que estar, aunque sea de lejos. Estar con un mensaje, con una llamada, con un pensamiento constante. Y aunque parezca poco, a veces eso es lo único que tenemos… y también cuenta. 

También me he dado cuenta de lo frágil que puede ser todo. La vida puede cambiar en un instante, sin avisar, sin prepararnos. Y eso duele, pero también te hace valorar más, querer más, decir más lo que sientes antes de que sea tarde. 

Hoy no tengo respuestas, no sé qué va a pasar mañana… pero lo único que tengo claro es que el amor que siento por mi familia es más fuerte que la distancia, más fuerte que el miedo y más fuerte que cualquier incertidumbre. 

Y aunque hoy me sienta así, sé que tengo que seguir adelante, con la esperanza de que todo mejore, aferrándome a lo que realmente importa.

Suena difícil de hacer, pero tengo que hacerlo por mí, aunque pese mucho no puedo quedarme estancada y hacerme ideas en la cabeza cuando solo tengo que pensar que todo estará bien.

No puedo evitar momentos simples: como una plática, risas algo tan cotidiano que su momento parecía normal y ahora daría todo por repetir esos momentos. A veces no valoramos esos instantes hasta que sentimos que todo puedo cambiar.

Hay momentos en el día en los que trato de seguir como si nada, pero mi mente siempre regresa al mismo lugar. Es difícil concentrarme, es difícil sonreír como antes cuando una parte de mi está preocupada todo el tiempo. 

Si pudiera decirte algo, papa... Seria todo lo que no te dijo....

Que te quiero, que te admiro y que eres una de las personas más importantes en mi vida. Que, aunque hoy la distancia me duela más que nunca, mi corazón está contigo en todo momento. 

Me duele no poder estar ahí, abrazarte, no poder hacer algo más que pensar en ti y esperar que todo esté bien. Pero también sé que eres fuerte, que siempre lo has sido, y eso es lo que me da esperanza. 

"A la distancia, pero contigo papa".

Te amo papa 💗


 


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